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Ya anteriormente a la creación de CONSUPERMISO
en 1.999, los socios fundadores procedentes en su mayoría
de Hewlett-Packard, ya acumulaban una extensa experiencia en marketing
interactivo y en la tecnología asociada.
El envío masivo personalizado de mensajes electrónicos,
y su posterior monitorización, tanto si se trata de emails
como de mensajes cortos al teléfono móvil, es algo
más complejo de lo que puede parecer a primera vista.
Por un lado hay el problema de la escalabilidad. Cualquiera desde
su PC puede mandar 500 emails. Seguramente el cliente de correo
estará un buen rato ocupado, pero no habrán mayores
problemas. Si en lugar de 500 se quieren mandar 5000 sí tendremos
problemas, ya que nuestro PC va estar ocupado muchas horas y seguramente
desde el departamento de sistemas pondrán impedimentos ya
que estaremos consumiendo los recursos de ancho de banda de internet
de la compañía. Si en lugar de mandar 5000 queremos
mandar 50.000 será necesario contratar ancho de banda adicional
y dedicar un servidor para que haga el envío. De nuevo necesitamos
contar con el departamento de informática o sistemas para
poder hacerlo. Si en lugar de 50.000 queremos mandar 500.000 será
necesario que el departamente de Informática o Sistemas lo
asuma como un proyecto específico de desarrollo y realice
inversiones importantes en servidores, ancho de banda y software
de base de datos.
Por otro lado hay el problema de la calidad del envío. Hay
que enviar los mensajes de forma que se visualicen correctamente
en la mayoría de los clientes de correo, tanto los típicos
Outlook, como clientes específicos corporativos, como sería
el caso de Lotus Notes, o los webmails más populares (hotmail,
yahoo, etc.) También hay que distinguir el formato a enviar
(texto, HTML, flash, streaming video) según el cliente de
correo y el ancho de banda del cliente. Y por último hay
que gestionar los rebotes de los mensajes que se envían,
para identificar los badmails y reintentar con aquellos rebotes
temporales. Es importante conocer el comportamiento de los distintos
clientes de correo para tenerlo en cuenta en el diseño del
código que vamos a enviar. Por supuesto hay que estar seguro
de que nuestros envíos estarán 100% libres de virus.
También está el problema de la monitorización
de aperturas, clicks y acciones. Monitorizar en tiempo real todos
estos eventos que se producen en muy poco intérvalo de tiempo
cuando se envía una campaña de email requiere una
inversión importante en servidores, ancho de banda y aplicaciones
de bases de datos.
Otro problema es la de gestión de las respuestas que se
producen a los envíos y la integración con los sistemas
CRM de la compañía. Para ello hay que tener conocimientos
avanzados tratamiento automático de respuestas de email y
de las interfícies de los distintos paquetes de CRM.
Finalmente está el tema de la seguridad. Al ser el email
un dato de carácter personal, hemos de estar seguros de que
los tratamientos que hacemos se hacen con total garantía
y seguridad.
En definitiva, por su complejidad, coste y especificidad es recomendable
externalizar las actividades relacionadas con el envío de
emails y mensajes al móvil hacia empresas verdaderamente
especialistas en el tema, como es el caso de CONSUPERMISO.
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